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Enséñame
Señor a no preguntar Por Qué. |
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| Martha
siempre decía que Dios no le hablaba a ella directamente. Ese día en
Harvest Moon ella sintió que el Señor le estaba
hablando bien claro y directamente.
Esta oración ha sido parte integral de nuestro caminar
desde ese día. Yo les aseguro hoy, que durante
estos largos meses, en ningún momento nos hemos
preguntado. ¿Por qué? Pero nos hemos preguntado
muchas veces ¿Qué? Como dice la oración. ¿Qué tu quieres Señor que aprendamos de ésto? ¿Qué significa todo ésto en nuestro caminar? Lo que aprendimos y lo que significó este Cáncer el la vida de Martha es lo que ella quisiera que yo compartiera con Uds. En este día. Agradecimiento: Todos los días cuando rezábamos en la comida, nuestra oración era así: "Señor te damos gracias por estos alimentos que nos has dado y por tanta bendiciones que nos das". Muchas veces me pregunté ¿Qué bendiciones? Martha siempre me recordaba lo dichoso que éramos. Tenemos doctores, enfermeras, seguro médico, comodidades en nuestra casa y sobre todo los tenemos a todos ustedes que han estado a nuestro lado apoyándonos, y orando por nosotros. Hay tantos que están sufriendo esta enfermedad solos y sin ayuda. En los últimos meses ella me dijo más de una vez que "lo que más me duele es que yo me había imaginado que nosotros nos íbamos a poner viejitos juntos, me duele que no voy a ver a los niños crecer, ni graduarse, ni casarse. Pero tengo que reconocer que hemos tenido tremendo matrimonio, que hemos sido extremadamente felices. Gracias Señor." Amar en lo pequeño; Martha fue experta en eso. Aún enferma ella se ocupaba de los demás. Haciéndole comidas, sopas y su famoso Pollo Sentado. Cuando hizo falta de alguien que se ocupara de Hugo, nuestro amigo que tiene Distrofia Cerebral, ella se ocupó y me empujó en el proceso a recogerlo semana por semana para el pudiera ir a compartir en Rejoice. Hemos recibido muchas tarjetas que han significado mucho para nosotros, pero hubo una que me llamo la atención. Fue de una vecina que se mudó a la cuadra donde vivíamos, esto sucedió hace más de 20 años, y ella le decía a Martha lo mucho que agradecía que ella le había echo un Cake cuando ella se mudó a la cuadra. Martha sabía amar en lo pequeño. Disfrutar el momento: Para nosotros las cosas que antes nos parecían insignificantes se volvieron acontecimientos. Caminar alrededor de la cuadra, salir a comer fuera, ir al cine, ver una película, disfrutar una comida. Tres días antes de morir, Martha nos dijo que el cuarto del hospital no tenía vista a fuera, y que ella quería salir a ver el sol. Así se hizo, con mucho trabajo se sentó en una silla de rueda; oxígeno y IV a cuestas y salimos al patio del hospital. Tremendo acontecimiento. Disfrutemos el momento. Abrazar el sufrimiento; no lo buscamos pero si nos toca abracémoslo, porque tiene tremendo poder de redención. "Martha completó en su cuerpo la pasión de Jesús". Hay una gran distancia desde "Señor si es posible que este cáliz pase sobre mi" a "Señor en tus manos encomiendo mi espíritu" Martha abrazo su sufrimiento y al final encontró un gran paz al saber que estaba totalmente en manos del Señor. Yo creo que esto es lo que Martha querría que yo compartiera con ustedes. Estas son las lecciones aprendidas en este caminar. Martha al final de su vida tenía una paz que era increíble. Yo estoy seguro que ella vivió las palabras de San Pablo: "He peleado la buena batalla, he llegado al término de la carrera, me he mantenido fiel. Ahora me espera la corona merecida" |
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